Hey, si..
2026-08-29
Sam Montalvo
A mi "Gracias Doc!" responde con un "Hey.. si."
Y con eso pone en duda su diagnóstico y propuesta solución a mi tos.
Quizás fui su último paciente del dia, quizás ya estaba harto del dia, de su viernes..
Ni indicaciones de como salir de su consultorio, ni abrir la puerta exterior de cristal con la que originalmente me estrellé tras subir por la rampa apoyándome en mi bastón.
Mas de una hora de viaje, mas de 50 kilómetros. Quince pesos de estacionamiento y la locura de una Guadalajara que parece especialmente caótica.
Gente en la calle que parece sostener un dialogo consigo mismos. Un hombre igual de harto, sacando a la calle a su pobre perro que, después de quien sabe cuantas horas de confinamiento en solitario, olfatea las huellas químicas de los otros que fueron dejando su huella. Como ese tramo de paredes sobre Av. Vallarta decoradas de toda clase de grafito y de mensajes. Algunos son espectaculares por su diseño, otros gritan sus adentros.
Llego a la farmacia a surtir la primera parte de una receta que cuenta historias futuras en escenarios que se van complicando renglón a renglón. Confio no llegar a ellos.
La noche cierra entre hojas de tamal, y ser testigo de una pomposamente anunciada pelea estelar de box, que termina a los dos minutos del primer round. Zapping control en mano, distrayendo a este cerebro al que le da aún por zambullirse en las charlas de un Codex que con precisión entregó el analisis de un sistema en desarrollo, poniendo en evidencia la memoria de tantas horas tratando de convencer al equipo de programadores sobre buenas practicas, y dejar de llamar "pelos", "pelos1", etc. a las variables diseminadas dentro del código entregado. "Funciona, no?" me decian.. y yo contestaba "Hey.. si.. PERO.."